El mosquito tigre pasa por cuatro etapas vitales: huevo, larva, pupa y adulto. En cada una tiene un aspecto diferente.
El mosquito pone huevos y se desarrolla en espacios pequeños en agua estancada. Las hembras depositan los huevos fuera del agua, justo por encima del nivel de flotación, de manera que cuando sube el nivel quedan sumergidos.
La presencia del mosquito tigre se relaciona mucho con los cambios de temperatura. Cuando sube la temperatura, y con las lluvias de la primavera, las primeras larvas salen del huevo y viven en la superficie del agua. El final del verano y el otoño son los periodos más favorables para el desarrollo del mosquito adulto. Cuando llega el invierno y baja la temperatura, las larvas y los adultos se mueren.
El radio de vuelo y de acción del mosquito tigre adulto es de un máximo de 400 metros, por lo cual es muy probable encontrarlo cerca del lugar de cría. Sin embargo, gracias al transporte pasivo por el viento o en el interior de vehículos se puede desplazar a más distancia.
El mosquito tigre es activo de día, a diferencia de los mosquitos más comunes que hacen vida nocturna, y las picaduras son mucho más numerosas y dolorosas que las de los mosquitos autóctonos.
